miércoles, 31 de julio de 2013

“EL FAMOSO CRIMEN”


Eran las diez de la noche del 5 de Junio. Ruby se encontraba en la cocina, molesta porque su vecino Luis aún no le pagaba el dinero que debía del arrendo. Se dispuso a prepararse un tinto, muy común de sus desvelos y en medio de tanto pensar en lo necesitada que estaba de ese dinero, dejó su quehacer y se puso en marcha hacia el cuarto de su inquilino. Habiendo llegado le cobró de la manera más educada posible. Pues sabía que a pesar de las discusiones anteriores el Sr. Luis era un buen hombre y que según lo que había mostrado, era bastante educado. Sin embargo, no era un buen momento, Luis se encontraba pasado de tragos e iracundo porque su mujer lo había dejado por otro. En medio de su borrachera el hombre se enfureció tanto que su corazón latía el triple de lo normal y las venas de su cuello y frente latían tan rápido que parecía que fueran a explotar. Fue en ese momento en el que la mujer supo que no había sido un buen momento, pero para cuando quiso retractarse, ya el hombre estaba golpeándole fuertemente con la botella que tenía en la mano, y en un segundo la dejó inconsciente. Lleno de ira y de dolor al ver que su esposa quería ahora cobrarle el dinero de la renta y no la dueña, la empujó en el viejo colchón que tenía extendido en el suelo y la violó como el animal más enfermo y despiadado del mundo.
Habiendo concluido, al cabo de unas horas la mujer se despertó y Luis en medio de su desesperación no sabía qué hacer con ella, así que agarró de nuevo la botella y la golpeó en la cabeza hasta que se quebró en mil pedazos. Luis se sentó en el suelo y durante horas contemplo el rostro del cuerpo yaciente. Al cabo de 5 horas intentó sacarla de la casa y cuando se inclinó para arrastrar el colchón con Ruby encima, descubrió que en unas horas había subido de peso y en medio de su frustración agarró el cuchillo para carne que estaba en la cocina  y la descuartizó. Después de esto, guardó de la manera más sádica y despiadada cada miembro despedazado del cuerpo de la mujer en bolsas de basura y así pudo arrastrar el torso en el colchón.  Mientras el hombre desplazaba el colchón con el cuerpo sin vida en horas de la madrugada, un vecino que llegaba de festejar observó al hombre moviendo el colchón hacia el canal de aguas sucias. Sin embargo, estaba demasiado lejos y no alcanzaba a divisar bien. Después de esto, para quitar el olor a sangre que tanto lo desesperaba, aquel desquiciado  recurrió a un viejo truco. Roció café por todo su cuarto, incluso limpió toda la casa. Era tanto el olor que los vecinos sentían como el aroma inundaba el barrio.

Ya eran las 4 de la mañana y el arrendatario estaba exhausto. Conservó las bolsas en su casa y decidió invitar a sus amigos para hacer un asado e informales de la gran hazaña que había hecho al asesinar brutalmente a su “esposa” quien después de haberle dejado por otro hombre, había decidido cobrarle el dinero de la renta. Así pues,  el hombre preparó una parte de  la carne para ser asada y la puso al carbón, y el resto de carne junto con el colchón, fue llevada al canal. Llegaron sus amigos quienes habían ido con la idea de celebrar  la separación de Luis con su esposa. Se dispuso pues, Luis, a servir la comida y luego de haber terminado les contó cada detalle de la gran proeza que había hecho. Todos se quedaron atónitos pues era imposible que aquel enfermizo hombre hubiera asesinado a  su mujer de tal manera, estando ella en la casa de su amante. Y fue allí cuando todos le afirmaron a Luis, que su esposa se encontraba con su amante, pues se la habían encontrado rumbo a la fiesta. Entonces, desesperado corre mientras sus amigos ponen la denuncia de aquel loco hombre y que ha asesinado brutalmente a una mujer desconocida. Rápidamente van todos detrás de él y lo atrapan llevándolo a la Comisaría. Dentro del proceso de investigación descubren que aquel hombre en medio del alto grado de alcohol en el que se encontraba, confundió a su esposa con la Sra. Ruby dueña de la casa en donde vivían. El hombre es condenado a la pena máxima que son 60 años de cárcel, mientras la madre de Ruby no hace más que llorar y cuando la entrevistan en el juicio no puede decir más que: “Ese hombre es un monstruo por lo que le hizo a mi hija”.

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